Nunca en mi vida fui sociable. Nunca en mi vida fui simpática. Nunca en mi vida me esforcé demasiado por caerle bien a la gente, ni siquiera a mis propios amigos.
Siempre fui demasiado egoísta, siempre pensaba en mi y en nadie más.
Siempre fui lo bastante superficial como para creer que lo importante era ser popular, que tu grupito y vos sean ese grupo al que todos quieran pertenecer.
Nunca me esforcé demasiado por recibir un abrazo de quien no conocía, y mucho menos me interesaba por escuchar sus problema o intentar darles una palabra de aliento.
Mi vida cristiana siempre fue vacía, carente de significado, de un por qué y un para qué.
Yo amaba a Jesús y sabía que Él me amaba a mi a pesar de todo eso malo; pero yo no quería compartir ese amor de Jesús con otros, porque era mio, era personal.
Hace un tiempito empecé a sentir diferente. Hace un tiempito me animé a soñar diferente.
Ya no quería esa vida egoísta y llena de soledad, quería transformarla en una vida que se reparta para los demás.
Y me encontré soñando el mismo sueño con otras tres personas más, que vivíamos realidades diferentes, pero que sentíamos un mismo llamado: "Talita Kum, Talita Kum, Talita Kum..."
Hoy ese sueño es real.
Hoy que es real, me peleo con esa Jazmín del pasado, que a veces quiere volver.
Hoy que esa Jazmín puede volver, llegan muchos pares de brazos a abrazarme.
Hoy y cada día que siento esos abrazos, me queda la certeza de que esa soledad y egoísmo no podrían volver a vencerme.
HOY AMO QUE ESOS PIBES ME ABRACEN. HOY QUIERO ESCUCHARLOS. HOY QUIERO DARLES TODO LO BUENO QUE HAYA EN MI PARA QUE PUEDAN SER FELICES JUNTO A JESÚS.
Ayer éramos cuatro Talita Kum.
Hoy somos alrededor de veinte.
Esos veinte me regalan amor puro, sonrisas transparentes, abrazos cálidos y fuertes, palabras lindas y tan reales.
Hoy Jesús se repartió en mi vida en veinte personitas de las cuales, quizás, no se toda su historia, ni de dónde vienen, ni adónde quieren ir; pero que caminan conmigo y a los que quiero guiar y proteger.
Hoy, gracias a esos Talita Kum, amo mucho más a Jesús.
No hay comentarios:
Publicar un comentario