Confesiones de una típica adolescente

martes, 21 de febrero de 2012

Hola, si. Soy yo otra vez. Hablando con mi Super yo. Eso nunca es bueno, o si... ya no lo se. Osea, sabes cuál es el problema Yo? El problema es que estoy sola, ya me molesta mi soledad, me estorba, me aterra. Quiero pertencerle a alguien. Que mi corazón le pertenezca a alguien, y que el corazón de ese alguien me pertenezca solo a mi. Quiero ser domesticada, y domesticar... crear lazos, ritos.
Quiero amar, pero amar realmente eh, no de ese amor pobre, e inmaduro que ama solo. NO, no quiero mas eso para mi, BASTA! Quiero que sea un amor mutuo, correspondido. Quiero sentir un beso de a dos, donde se entrelace amor, y no solo "ganas de sacarse las ganas". Quiero sentir un abrazo de amor, no un abrazo de: amigos por siempre ó no, Jaz, no me gustas, pero podemos ser buenos amigos. Quiero qe mis miedos dejen de ser miedos para convertirse en esperanzas. Quiero amar, conocer eso de lo que tanto hablan los demas. Acaso es imposible Yo? Acaso nací para ser un Duende Ayudante de Santa? Acaso ese es mi destino? Jaja, no, se que no, que es delirio mio, pero estamos bastante cerca de eso, no?
Quiero sentir que tengo un corazón, quiero conocer las mil formas de existir, vivir, y sentir que tiene. Quiero sentirme completa, como dicen.
Quiero saber de qué se trata vivir, amar. Quiero saber que no es algo de peliculas de amor, canciones empalagosas e ilusiones mias. Quiero creer que tambien puede existir eso para mi. Quiero creerlo, porque si no lo creo, muero.


LOCA
VOS NO ENTENDES NADA
DE VIVIR

Fue entonces que apareció el zorro:

- Buen día - dijo el zorro.

- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.

- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...

- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...

- Soy un zorro – dijo el zorro.

- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...

- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.

- Ah! perdón – dijo el principito.

Pero, después de reflexionar, agregó:

- Qué significa "domesticar" ?

- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?

- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ?

- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?

- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?

- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."

- Crear lazos ?

- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...

- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...

- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...

- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.

El zorro pareció muy intrigado:

- En otro planeta ?

- Sí.

- Hay cazadores en aquel planeta ?

- No.

- Eso es interesante ! Y gallinas ?

- No.

- Nada es perfecto – suspiró el zorro.

Pero el zorro volvió a su idea:

- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...

El zorro se calló y miró largamente al principito:

- Por favor... domestícame ! – dijo.

- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.

- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !

- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.

- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

Al día siguiente el principito regresó.

- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.

- Qué es un rito ? – dijo el principito.

- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:

- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.

- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.

- Claro – dijo el zorro.

- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.

- Claro – dijo el zorro.

- Entonces no ganas nada !

- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.

Luego agregó:

- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.

El principito fue a ver nuevamente a las rosas:

- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.

Y las rosas estaban muy incómodas.

- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.

Y volvió con el zorro:

- Adiós – dijo...

- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.

- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.

- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.

- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...

- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo.


jueves, 16 de febrero de 2012

-Hola, cómo te llamas?
-Jazmín
-Cuántos años tenes?
-17 años
-Estudias?
-Sí
-Qué estudias?
-Estoy por terminar la secundaria, estudio idiomas...
-Por qué?
-Para tener un buen futuro... eso dicen...
-Qué sería tener un buen futuro?
-Un buen futuro sería tener un trabajo que me dé mucho dinero, llevar una buena vida, sin necesidades, una buena casa, un buen auto, una familia estable... tener renombre...
-Y eso es bueno?
-Dicen que sí
-Quién lo dice?
-La gente, la sociedad... todo te lleva a eso
-Y eso te haría feliz?
-Todavía no lo sé
-Eso no te esclavizaría?
-Eso tampoco lo sé.
-Y vos cómo te lo imaginas?
-No quiero imaginarlo, me da miedo...
-El miedo paraliza, Jazmín. El miedo no es amigo de la felicidad
-Quiero ser feliz entonces.
-El amor da felicidad, conoces el amor?
-No lo sé, creo que lo conocí, lo vi de lejos, pero no fue para mi
-Pero te hizo bien conocerlo, o no?
-Por momentos sí, por momentos no
-Por qué?
-Y porque amarlo me hacía bien, mi corazón era feliz amandolo, aunque deseaba pertenecerle a él, pero pobre mi corazón, no entendía lo que significaba la palabra imposible...
-Que sea imposible te hizo mal?
-Si, que sea imposible y mi corazón no me permita dejar de amarlo me hacía mal...
-Y ahora? Conseguiste dejar de amarlo?
-No, pero amo diferente. Amo sin sufrir, amo sin odio y amo sin amarlo. Amo su recuerdo, sólo eso.
-Y pudiste conocer otro amor?
-No, a veces uno cree encontrar cosas parecidas, pero nada se le asimila.
-Entonces no tenes novio?
-No
-Y eso te inquieta?
-A veces
-Por qué?
-Porque supongo que será lindo sentirse amado
-Acaso nunca nadie te amó?
-No, jamás.
-Por qué?
-Por qué nadie me amó?
-Ajam
-Todavía no lo sé, pero tengo mis sospechas... pude sacar mis propias conclusiones
-Y cuáles son?
-Que nadie me ve, soy invisible. Para el amor soy invisible.
-No entiendo...
-Es claro, me ven como amiga, me ven como compañera, pero no me ven como una chica a la que se podría amar
-Por qué?
-Y será porque no soy linda, será porque no soy flaca, será porque no soy alta...
-Dicen que lo esencial es invisible a los ojos...
-Vos lo dijiste... eso "dicen", pero nadie lo implementa.
-Pero lo de afuera es solo la corteza, el corazón es lo que vale
-Y si no tengo corazón?
-Cómo no vas a tener corazón? Todo el mundo tiene uno!
-Y si el mio no tiene nada para ofrecer? Quizás es ese el mi defecto real
-Todos tienen algo que ofrecer, Jazmín
-Yo tengo valores, y los defiendo
-Ves? Eso es bueno...
-Yo tengo amigos, y hago lo posible por conservarlos, pero cometo muchos errores, me equivoco seguido
-Todos cometen errores... Pero sabes reconocerlos y pedir perdón?
-Si yo creo que es justo, si.
-Qué más?
-Soy capaz de dar todo por las personas que amo, entrego mi corazón con mucha facilidad, y me desilusiono fácil
-No esperes solo sufrimiento de la gente, encontrales el lado bueno vos también.
-Tenes razón, pero todavía dudo de tener algo que ofrecer
-Siempre y cuando tengas corazón, vas a tener algo que ofrecer
-Espero que alguien pueda verlo, ver mi corazón.
-Sé que vas a encontrar alguien, en el fondo lo se
-Eso espero...
-Qué linda charla Jaz, qué lindo que puedas encontrarte, reencontrarte
-Si, la verdad que sí. Gracias a vos Jazmín

Charlas de Yo, con mi Super Yo en una tarde noche de lluvia, después de finalizar un libro.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Hoy quiero hablar de un típico Leo, yo soy de Leo y eso me alcanza y sobra para hablar con conocimiento de causa. El típico Leo es muy pasional, sigue a su corazón y no piensa en consecuencias, por esa misma razón, un Leo termina sufriendo desilusiones. Un típico Leo ama demasiado, entrega todo su corazón a las personas que ama y espera demasiado, por ende, un Leo también sale decepcionado de malas rachas como estas. Un Leo da la vida por sus amigos si es necesario, y si te metes con alguien que un Leo ama, morís. Y si un Leo te amaba o eras importante para su vida y lo lastimaste, quedas automáticamente en su lista negra... un Leo jamás olvida.
Un Leo es extremadamente soñador, con el defecto de que jamás despega los pies del suelo. Un Leo necesita una causa para vivir, no vive porque sí. Es idealista, y defiende sus valores y convicciones con todas las fuerzas. Un Leo no vive por vivir.
Un Leo como yo, JAMÁS pasaría por la vida sin dejar nada. No me lo puedo permitir.

jueves, 9 de febrero de 2012

Vos no entendes NADA del AMOR.